Orquesta del Teatro de Bellas Artes

En el siglo XIX y bien iniciado el XX, las orquestas en la Ciudad de México que actuaban en las temporadas de ópera en el Coliseo de México, llamado Teatro Principal a partir de 1821, en el Teatro Nacional – inaugurado en 1844 -, el Arbeu, el Hidalgo, el Colón y el Renacimiento, estaban formadas en su mayoría por músicos italianos, ingleses, españoles y franceses que eran parte estable de las compañías que visitaron nuestro país entre 1831 y 1909, aproximadamente, y que realizaron las grandes temporadas de ópera, género que ya tiene dos siglos de tradición en México.

Si bien se invitaba a atrilistas mexicanos, violinistas principalmente, como José María Chávez, Eusebio Delgado, Pablo Sánchez, Luis Morán y Alberto Amaya, entro otros distinguidos ejecutantes, no fue hasta 1910 cuando las orquestas de ópera, con compañías nacionales, comenzaron a conformarse casi en su totalidad por músicos mexicanos, sin embargo estas agrupaciones formadas por vuelapluma para las temporadas no eran propiamente orquestas de ópera, sino un conjunto de destacados músicos mexicanos a los que se reunía para tal efecto, integrantes de orquestas sinfónicas o de grupos de cámara.

Las temporadas de ópera celebradas en el Teatro Esperanza Iris -con Besanzoni, Caruso, Ruffo, Schipa y Muzio- a partir de 1919 y hasta 1934, y las del Teatro del Palacio de Bellas Artes que dieron inicio el 22 de marzo de 1935 con Tosca, sucedieron regularmente con agrupaciones musicales organizadas al momento; baste recordar que las temporadas internacionales en Bellas Artes, entre 1943 y 1953, con Maria Callas, Leonard Warren, Giulietta Simionato, Regina Resnik, Ramón Vinay, Ferruccio Tagliavini, Lily Pons, Astrid Varnay, Salvatore Baccaloni, Mario del Monaco, Giuseppe Di Stefano – en sus primeras visitas a México-, Helen Traubel y otros célebres cantantes se realizaron con la Orquesta Unión Filarmónica y Orquesta Sinfónica Nacional y con la mitad de una y otra.

Fue hasta agosto de 1955, durante la gestión de Miguel Álvarez Acosta como director general del INBA, que se creó la Orquesta de la Ópera, con el fin de contar con un grupo estable para las temporadas de ópera y ballet, fundamentalmente, siendo su primer director artístico Salvador Contreras (1910-1982), quien ocupó el cargo hasta diciembre del mismo año.

 

Esa agrupación, hoy Orquesta del Teatro de Bellas Artes, tuvo su primera presentación operística el 4 de septiembre de 1955 con el nombre de Orquesta de la Ópera, en la temporada de la Academia de la Ópera del INBA, con Madama Butterfly de Puccini bajo la batuta, no de Contreras, sino del italiano Umberto Mugnai, y en las voces de Rosa Rimoch y Diana Moncada, alternándose en el rol protagónico; el tenor José Sosa, la mezzosoprano Aurora Woodrow y el barítono Fausto del Prado.
En la misma temporada se ofreció La Traviata dirigida por Uberto Zanolli y El elixir de amor con Salvador Ochoa, quien ocuparía la dirección artística de la naciente agrupación a partir de enero de 1956 y hasta 1958.

Durante octubre del año de su fundación, la orquesta participó en la temporada de Ópera de Bellas Artes y de la Asociación Musical Daniel A.C., con Manon de Massenet que dirigió el huésped Martin Rich y con la soprano Victoria de los Ángeles en el papel protagónico, prosiguiendo con Fausto, de Gounod y La Bohemia, de Puccini que concertó musicalmente Guido Picco. Pocos días después , el 11 de octubre, la Orquesta de la Ópera participó en el estreno en México de la ópera Porgy and Bess, de George Gershwin, con la American National Theatre & Academy, bajo la dirección de Willian Johnson, exitoso montaje que alcanzó 15 representaciones, hasta el 25 de octubre, y que fue el primer trabajo de esta orquesta con una compañía extranjera.
A la salida de Ochoa en la dirección musical de la agrupación en 1958, ocuparon el podio Abel Eisenberg (1959); Jorge Delezé (1962,1963,1966,1967,1968,1969,1970,1985,1986);Fernando Lozano (1971,1972); Uberto Zanolli (1974); Gregory Milarkos (1973, entre junio y julio); René Defossez (1975-1976); Antonio Tornero (1983-1984, director residente); Luis Berber (1977,1978, 1979,1980,1981); Enrique Patrón de Rueda (1982,1996, director principal); Enrique Diemecke (1987,1988,1989,1990); Enrique Barrios (1991,1992,1993); Alfredo Silipigni (1994-1995, director huésped permanente) Guido Maria Guida (1997, director principal).
Desde entonces la Orquesta del Teatro de Bellas Artes, manteniendo un alto nivel a la par que amplía su repertorio con obras no comunes en el repertorio operístico y dancístico – La Valquiria, Wozzeck, Ariadne auf Naxos, El oro del Rhin, Siegfried, Espartaco, El maleficio de los Jacintos, El prisionero, Jenufa, Muerte en Venecia -, ha desarrollado una intensa labor con directores huéspedes, entre los que podemos mencionar a Eugene Kohn, John DeMain, Eduardo Mata, Charles Bruck, Enrique Ricci, Johannes Goritzki, Janos Acs, Marco Armiliato, Leone Maggiera, Plácido Domingo, Guido Maria Guida, Marko Letonja, Vjekoslav Sutej, Riccardo Frizza, Edoardo Mϋller, Jan Chalupecky, Ivan Anguélov y Marco Zambelli.

Resultaría imposible enumerar a los múltiples cantantes que ha acompañado la Orquesta del Teatro, pero no pueden dejar de mencionarse nombres de Guiseppe Di Stefano, Victoria de los Ángeles, Plácido Domingo, Montserrat Caballé, Beverly Sills, Alfredo Kraus, Renata Scotto, Luciano Pavarotti, Ghena Dimitrova, Pablo Elvira, Francisco Araiza, Ramón Vargas, Fernando de la Mora, Eva Marton, Leona Mitchell, Gilda Cruz-Romo, Verónica Villaroel, Anatoly Kotscherga, Juan Pons, Cristina Gallardo, Rolando Villazón, Adrienne Dugger, Anna Netrebko, Olga Borodina, Renée Fleming y Catherine Malfitano.